Los días más largos. Décimo aniversario




Se cumplen 10 años de la publicación de Los días más largos, el primer cómic protagonizado por Martín Mostaza, el tebeo al que quizá tenga más cariño de todos los que he escrito y dibujado y por el que me dieron el premio al autor revelación en el Salón del Cómic de Barcelona en 2004.


Voy a intentar hacer memoria y contar la historia de cómo y por qué hice este cómic.

A mí me rondaba por la cabeza la idea de hacer un tebeo protagonizado por niños o por adolescentes. Siempre me gustaron este tipo de historias. Tenía en mente la película de Waris Hussein y Alan Parker Melody (creo que Moonrise Kingdom es muy deudora de esta película) o Los 400 golpes, y libros como Rebeldes, La ley de la calle o El guardián entre el centeno.

Empecé a escribir un guión protagonizado por un niño basado un poco en la canción de La Granja (uno de mis grupos favoritos cuando era adolescente) Anita Reyes. La historia era más o menos la de una chica soltera que tiene un niño de unos 6 o 7 años en los años 70. Se queda embarazada otra vez y decide irse a Londres a abortar dejando a su hijo una temporada con la abuela en el pueblo.

Estuve dando vueltas a ese guión una temporada pero había cosas que no me convencían. En esas fechas Miguel B. Núñez y Paco Alcázar pusieron en marcha el fanzine Recto, donde me invitaron a participar con una historieta de dos páginas que hablase sobre mi relación con los tebeos. Dibujé una historia protagonizada por un niño que aún no tenía apellido. Solo era Martín que estaba en casa de su abuela y leía cómics de Spiderman y ponía petardos en la boca de las lagartijas. De Recto guardo un mal recuerdo, no por Miguel y Paco, amigos a los que admiro musicalmente y como dibujantes, si no por Borja Crespo, que fue mi primer editor y es un gran tipo, pero, en esta ocasión, hizo una chapucilla con la maquetación de mis páginas en la revista. A mí, no sé por qué, se me metió en la cabeza que esas páginas tenían que ser de un formato más bien cuadrado y así las hice. Las medidas de los originales de Los días más largos son de 23 x 20 cm. y Recto medía 17 x 24, por lo que Borja, en vez de dejar mis páginas en el formato original, las "estiró" hasta rellenar la página.

Número uno del fanzine Recto


La cosa se quedó ahí. Pero unos meses después en el Salón del Cómic de Barcelona conocí a Jesús Moreno, editor de Sins Entido, y me animó a participar en el certamen de cómic e ilustración del INJUVE. Yo le dije que no me veía participando en ese concurso donde los cómics eran casi siempre muy experimentales, alguno de los que ganaron otros años estaban hechos en servilletas de bar y cosas por el estilo, pero me dijo que "lo mismo algún accésit caía", y como era mi último año para poder participar, ya que la edad máxima permitida era hasta los 30, me animé.


Se puede leer un gran artículo sobre los años del Injuve en este enlace: http://pedrofnavarro.blogspot.com.es/2009/11/anos-de-injuve-

Participé con dos historietas protagonizadas por Martín (aún seguía sin apellido): Los chulos de la calle y El cementerio de los perros. Con ellas gané un accésit y la posibilidad de editar una obra larga con una editorial con la ayuda del Injuve. Enseguida Ricardo Mena me dijo que le gustaría publicar el tebeo con una editorial que acababa de montar junto a Eloy, de Madrid Cómics, llamada Balboa donde habían publicado la prestigiosa novela gráfica Hicksville de Dylan Horrocks.

Me puse a trabajar en ello para completar el libro. El personaje cada vez se parecía más a mí en muchos aspectos, por eso decidí utilizar a Martín como un alter ego para contar experiencias vividas por mí, pero con partes adornadas o inventadas. Muchas veces se ha comparado Los días más largos con obras de Rabagliati como Paul en el campo o el Pequeño Christian de Blutch, pero son obras y autores que he conocido después de dibujar el tebeo. Yo creo que las influencias están en otros autores que también han sido admirados por Rabagliati o Blutch como Sempé y su Pequeño Nicolás, Sasek y sus libros de viajes, Gene Deitch y su Terrible Thompson, por citar algunos.

Le petit Nicolas de Sempé

En esa época dibujaba como podía y cuando podía. Trabajaba en otras cosas: en las chapuzas con mi padre, en una empresa de cocinas que guardaba máquinas recreativas ilegales en un almacén, en una tienda de cómics… Pero esa es otra historia que, si algún día hago más cómics de Martín Mostaza, ya contaré. Tardé unos meses en terminar el libro. Era la época pre-Pentel (el pincel rotulador mágico) y trabajé con pinceles del 2 y del 4 y tinta china Pelikán sobre papel Guarro de 370 gramos. Hice 45 páginas, aunque una, que llevaba un rollo como de meta lenguaje del cómic, se quedó fuera.

La portada y la contraportada tal como las hice en su día.


Página inédita de Los días más largos.

Ricardo Mena ya estaba advertido del formato "raro" que tendría el libro. Le pedí por favor romper el típico 17 x 24, que parece el estándar de los cómics actuales, y sacarlo en un formato más pequeño de 15 x 20 y con el papel con un tono amarillento que iba muy bien a la historia que quería contar.

El cómic salió de imprenta a finales de febrero de 2003 y se presentó en el Salón del Cómic de Barcelona en mayo de ese mismo año. Justo ahora se cumplen 10 años de eso. El título Los días más largos hace referencia a esa sensación que se tiene de niño de que el tiempo pasa lento y parece que nunca vas a ser mayor, pero también es un homenaje al título de la película bélica El día más largo en referencia a esas películas que todos veíamos los sábados por la tarde cuando solo había dos canales de televisión.

En este enlace se puede leer una crítica del tebeo que hizo Felipe Hernández Cava en El Cultural de El Mundo:


Contraportada del libro

Unos meses después de la publicación del cómic me llamó Ricardo Mena. Estaba súper emocionado. Chris Oliveros, el editor de Drawn and Quarterly, le había escrito porque le habíamos enviado el tebeo y quería publicar una historia, concretamente Un día de lluvia, en el número 5 (si no me equivoco) de la revista Drawn and Quarterly. Esa noche no pude dormir. Pedía una portadilla para la historieta y que fuese en bitono y rotulada por mí al inglés. Le enviamos todo, pero pasó el tiempo y Chris no daba señales de vida. La ilusión se convirtió en desesperación y al final en desencanto porque el número 5 de la revista salió a la calle y Un día de lluvia no estaba allí. Ricardo por fin obtuvo respuesta de Chris excusándose y diciendo que al final se iban de páginas y bla, bla, bla. Vamos, que no quiso publicarla.

Primera página de Un día de lluvia

Por suerte, unos meses después la editorial canadiense La Pastéque, precisamente la misma editorial que publica los libros de Paul de Michel Rabagliati, compró los derechos para publicar en Francia y Canadá Los días más largos.

Cartel promocional
Portada de la edición canadiense
Firmamos un contrato y me enviaron la traducción del francés para que rotulase con mi letra todo el cómic de nuevo y unos meses después aparecía anunciado en su catálogo. Fue el primer cómic que publiqué fuera de España y, en un principio, me preocupaba que las referencias locales que había incluido no se entendiesen, pero parece ser que el mundo globalizado en el que vivimos acabó con todo eso. Una de las ventajas de publicar con la editorial canadiense es que, durante un tiempo, me enviaban todas sus publicaciones.


Catálogo de La Pastèque
Como decía al abrir este post Los días más largos es uno de los tebeos que más satisfacciones me ha dado, tanto a nivel personal como profesional. Encontrarte con gente que te dice: "eso lo he vivido yo" o "¿te acuerdas de tal cosa o esta otra?"… Eso me llevó a retomar el personaje unos años después y dibujar El año que vimos nevar (Astiberri, 2005) y posteriormente Mi organismo en obras (La Cúpula, 2011).

Página de la edición canadiense.


Todavía se pueden encontrar algunos ejemplares de Los días más largos en tiendas como Dreamers.


1 comentario:

Asalto dijo...

Genial. Tanto "Los días más largos" como la entrada del blog, que, por cierto, estaría muy bien que hicieses más de este tipo, siempre me gustó saber más sobre el entresijo que lleva la creación y posterior publicación de un cómic...
Decir algo negativo de "Los días más largos" es difícil, es fresco y a los de esa generación (yo soy de la del 69) te consigue sacar a flote recuerdos que creías hundidos en la memoria.

Felicidades y gracias!!!